FALSA IDENTIDAD.

 

Corría el año 39 y reclutaron a Pedro Arturo para que se incorporara a las fuerzas armadas de Colombia a prestar su servicio militar obligatorio. Se distinguió por su obediencia y respeto a los superiores. A los 24 meses el Capitán de la brigada le informa que ya ha cumplido con el servicio y debe presentar su registro de nacimiento para recibir un auxilio económico que sirva para el transporte a su lugar de origen. Con mucha alegría el soldado escribe a sus familiares en la tierra del cacique de Firavia, anunciando su llegada y les solicita con urgencia una partida de bautizo y su documento de identidad. Diligentes con el encargo, hacen llegar el envío, que gustoso recibe y presenta al Comando. Se da lectura y… ¡oh sorpresa! En la parroquia figura que fue bautizado con el nombre de Arturo. ¿Solamente Arturo?

Bastó con la lectura del documento para que el capitán tomara la decisión al respecto: El Nuevo soldado Arturo, debe cumplir el servicio Obligatorio de 24 meses, ya que el soldado Pedro Arturo aquí presente, NO figura en los documentos legales. Con humildad y algo dolido, decidió aceptar la decisión del Capitán y se fue a las filas, con el convencimiento de servirle a la Patria sin ponerle problemas.

A los 25 años, contrajo matrimonio con María Teresa, siendo madrina la señora Balbina, ceremonia registrada en la misma parroquia. Crece la familia, los hijos van a terminar el bachillerato y les piden anexar los registros de nacimiento y del matrimonio de los padres a la usanza de la época, entonces don Pedro encuentra que sus hijos figuran como hijos naturales, ya que en el registro parroquial, aparece casado con la difunta Balbina quien había sido su Madrina de Matrimonio, mientras que la verdadera mamá No podía calmar la ira y frustración de sus hijos que armaron viaje al extranjero para nunca más volver. Mientras a sus 93 años, la gente del pueblo al verlo pasar, le grita: Adiós don Pedro Arturo….