CENTRO COMERCIAL DE LA ACADEMIA

En un extraño sueño, llegué al centro de la ciudad, en ese momento se anunciaba una reunión en el Consejo Municipal, para dar información sobre los nuevos programas de Post grado que la universidad estaba promocionando. Al no tener una actividad programada, deambulaba por la calle, debido a mi condición de maestro pensionado… ingresé al salón para informarme de las novedades universitarias.

El conferencista, hombre adulto, encanecido, conocedor del arte de la información y promoción, como buen publicista de un supermercado, presentó muchos programas de maestrías y doctorados en las áreas del conocimiento y de las artes… al finalizar su exposición manifiesta que en ese día la universidad garantizaba a quien se matriculara en dos programas pagaría solo una matrícula, era una promoción académica de dos por uno.

Me llamó la atención que en el listado se incluía un doctorado en Cementerios, ¡Carajo! Dijo un vecino, estos son los avances del conocimiento, hasta para morirse uno, tiene que obtener un diploma, porque San Pedro ya está alertado de este requisito de Admisión.

Una anciana como de 80 años que también asistió a la conferencia, me pregunta: profesor, ¿usted en qué doctorado se va a matricular? – Señora le respondí – a mis 65 años solo necesito llegar a Dios y para ello no se requiere el título de doctor. La anciana se despide comentándome que ella va a realizar el doctorado en cementerios, le dije: “Adios Señora que le vaya bien, ojalá NO la vayan a Cremar.”