EL TÍTULO DE DON.

Dominis o Señor. Los españoles utilizaron el DON, para referirse a las personas respetables, con ética y moral intachable, personas sin mancha en el pasado, dignas de respeto y admiración. Hombres legítimo orgullo de la comunidad.

A mis 24 años, cuando apenas comenzaba a tener experiencias de la vida, mi suegro me llamaba Don Daniel, más con un sentido educativo, quizá para recordarme que debía ser modelo de conducta digno de imitar. Así consolidé mi personalidad, hoy es el título con el que los campesinos me saludan al pasar por sus fincas o el ciudadano desprevenido me identifica en el atrio de la iglesia, antes o después de la misa mayor.

Estando en mi parcela tuve un sueño: veía pasar por la orilla del río, muchas personas y los perros gritaban “No pasen por aquí mi amo es un gran señor y tiene título de Don.

Ahora me siento orgulloso que me llamen Don Daniel es sonoro y elegante, me ha permitido asimilar el rol de hombre que ama el campo, sin agenda y sin horario, dejando para el recuerdo el título de “Profe”.