ADIOS A MI MADRE

Tu nombre: Socorro, orientó toda tu vida. Ayudando a la familia y al prójimo. Tus 14 hijos, de los cuales 11 estamos vivos te damos gracias por habernos dado la vida y haber luchado al lado de nuestro Padre Teodoro, para formarnos en los valores cristianos como ciudadanos de bien.

También tus 29 nietos, 34 bisnietos, un tataranieto y todos los familiares te damos gracias por tu ternura y por el inmenso amor que nos brindaste durante los 96 años de tu bella existencia.

Has muerto como mueren los justos, en Paz con Dios; que es la misma Paz que El nos infunde para seguir viviendo.

Las flores que adornan tu tumba, son el reflejo de tu sonrisa, con la que siempre nos recibías al saludarnos, acéptalas como oraciones dirigidas a Dios nuestro Señor para que te perdone y te reciba en el cielo.

Mamá te enviamos con el Rosario en las manos y los lirios blancos para que los entregues a la Virgen, así como Tu nos enseñaste cuando éramos niños.

La Virgen de Torcoroma, te ha cubierto con su manto y los ángeles te han acompañado ante el Padre Eterno; desde ya puedes dormir tranquila y descansar en Paz. Adiós Madre adorada, la mujer más bella, la abuelita de los ojos azules.

Damos gracias a los médicos que dieron asistencia a tu salud, a los sacerdotes y diáconos que te asistieron espiritualmente, gracias a los presentes y ausentes por la solidaridad cristiana con la que nos han apoyado en este momento de dolor por tu partida.

Despidamos a nuestra madre como una reina triunfadora de la vida y del amor con un fuerte aplauso. Ocaña 31 de agosto 2007