BUENOS DÍAS AMÉRICA.

 

Tenía como destino de viaje la ciudad de Puerto Carreño. En el Dorado abordamos un bimotor, se me notaban los nervios. Un pasajero se identificó como Paolo Lugari, director del centro gaviotas de los llanos orientales, que fabrica los arietes y molinos viento. Al observarme preocupado me manifestó que él, siempre hace el mismo recorrido y nunca ha pasado nada a pesar de ser aviones de la segunda guerra, que cuando se les apaga un motor aterrizan con el otro.

Llegué a la capital del departamento del Vichada con la misión de asesorar La Escuela Normal Superior, Federico Lleras Acosta en su proceso de reestructuración curricular, se programó la conferencia “Política de Formación de Maestros en Colombia”, el gobernador ordena transmitirla por la emisora Voz del Orinoco, para que la comunidad se enterara de los cambios educativos que el MEN, venía realizando. Allí se planteó la necesidad de formar un Nuevo Maestro con identidad regional para orientar a las comunidades indígenas y diseñar un currículo con enfoque investigativo. Terminada la intervención el gerente de la emisora me invitó a un restaurante en el puerto, para que me refrescara con los vientos de los ríos Orinoco y Meta, tomara una bebida fría, porque a esa hora del día el calor era intenso, nos atendió un hombre ciego que me identificó, ya que había escuchado la conferencia y su saludo fue: Profesor usted estaba en la mejor emisora de América. Al retirarse para traer las bebidas solicitadas el gerente me explica que a las seis de la mañana cuando comienza la programación, tiene como costumbre hacer un saludo cordial de “Buenos días América” lo que el ciego no sabe es que así se llama mi señora. Luego pensé que esa emisora ubicada entre Colombia, Venezuela y el Brasil realmente era un medio radial que iba más allá de las fronteras.