Carta para un  amigo en el Campo.

 

    Señor Don

    JAIME BARRERA

 

    Vereda de Gotua

    Municipio de Firavitoba

    Reciba  mi  fraternal saludo

Somos campesinos y hemos heredado esta profesión de nuestros antepasados, siempre con la ilusión de tener calidad de vida, pero los gobiernos pasan y como dicen los Carrangueros o pregoneros del pueblo, ¡A todos nos prometen bienestar y a nuestros hijos empleó… Incluyendo a la hija de Doña Lola, pero al final del mandato a todos nos hacen pistola"

 

    ¡El campo es un escenario maravilloso! Rodeado de naturaleza viva, que espera de nosotros su cuidado; ella a cambio nos devuelve la alegría, cuando observamos en el horizonte el arco iris y las flores adornando los paisajes, escuchando los trinos de los pájaros que como concierto, nos armoniza la existencia, la vaca parida dando leche para el becerro y para toda la familia, los cultivos de pan coger fortaleciendo nuestra dieta alimentaria; pero, los gobiernos, nos abandonan como  máquinas traga monedas, que lo único que suelta, por vergüenza es, un mísero  balde de plástico, como regalo en el día el día del campesino, mientras ellos, se divierten con  presupuestos millonarios, supervisados por los mismos que desembolsan el dinero. A esta fiesta, nunca hemos asistido, porque en el campo solo hay tiempo para el trabajo arduo y el cuidado de los animales.

 

    Ahora, usted como yo, estamos  en la cima de sus años y nos ha tocado el turno de descansar, pero todas nuestras ilusiones se las ha llevado el viento de la montaña, que en el atardecer nos azota robándonos las ilusiones de ver prosperidad, mejores precios para la botella de leche, que vale menos  que un vaso de agua, tener un salón comunal para las reuniones domingueras donde poder festejar los cumpleaños de nuestros hijos o tal vez reunirnos a escuchar la Santa Eucaristía; o poder contar algún día, con un distrito de riego, que proporcione a los animales y cultivos el agua que siempre falta en estos campos, recibir mejor capacitación que garantice la conformación de grupos asociativos, que con los recursos del Estado podríamos invertir en el desarrollo rural, sin intermediarios, que sólo tienen corazón de Mercantilistas, ojalá las actividades culturales fueran la expresión de la creatividad de nuestros campesinos. Todo esto son ilusiones que se han grabado en el recuerdo, porque pasarán los años y los siglos y el campo seguirá en el atraso y abandono por los que gobiernan, ellos solo vienen, a estas tierras como  promeseros de mercado público, ofreciendo "prosperidad para todos" mientras recogen sus apetecidos votos.

 

    Ahora, cuando nuestros años pesan y tenemos desgastado el organismo, acumulando dolencias, como síntomas de la enfermedad y subdesarrollo, lo invito a que siga con la misma Fe de buen cristiano, pidiendo a Dios protección, con la oración, (nuestra única arma) para  que nos libre de los que nos explotan.

 

    No perdamos la esperanza, sigamos adelante, que mientras la sangre siga fluyendo por las venas, aún es tiempo de seguir con ilusiones y como dice “El sueño de Agapito" Con la fuerza de todos los inconformes y el auxilio de Nuestra Patrona, La Virgen de las Nieves – Llegará el día señalado para la redención y El Progreso del sector rural –

 

    Usted y su familia seguirán como mis mejores amigos, al retirase  hoy de esta parcela, agradezco su compañía y colaboración, lo extrañaremos, como también lo extrañarán los Perros guardianes y la Lora Rita que todas las mañanas con sus aullidos y gritos le daban la bienvenida, no tendré a quien contar mis cuentos y recibir sugerencias para su corrección, pero Ecos de la Cuadra le seguirá llevando informes del acontecer de nuestra amada tierra ¡Hasta pronto!...

    Con sentimientos de aprecio.

 

   Daniel Quintero Trujillo.

    Finca la Cuadra.

    Firavitoba, agosto 17 del 2014.