MI FORMACIÓN  COMO MAESTRO DE ESCUELA RURAL.

 

     HACE 50 AÑOS.

 

    En Colombia la formación del Maestro para las zonas rurales estuvo reglamentada por  la Ley 12 del 17 de diciembre de 1934, con 3 años de estudio de secundaria, luego en el año 45 se realizo una reforma del plan de estudios, aumentando en un año la formación Normalista  y en 1956, cuando  inicie mi  escolaridad primaria, solo existían 16  instituciones que otorgaban el título  de Maestro de Escuela Rural

 

    La tarea Pedagógica   del Maestro estaba orientada a la formación del niño campesino y a contribuir a la alfabetización del sector rural, ya que para época Colombia  tenía, cerca del 80 % de analfabetismo, además se realizaban actividades de Extensión Rural, con el propósito de  actualizar al  campesino en Técnicas Agropecuarias y de participar  en el desarrollo de proyectos de mejoramiento de los caminos veredales a través de la acción comunitaria. Las Escuelas Normales  Rurales estaban ubicadas en sectores de alto índice de analfabetismo y su misión además, era el de impactar en el desarrollo  de las comunidades campesinas.

 

    El plan de estudio contemplaba un mosaico de 12 asignaturas  por año, con un total de 40 horas semanales, distribuidas de lunes a sábado, el currículum organizado en  cinco área de conocimiento con sus respectivas asignaturas:

 

    1.   Área de  cultura general y humanismo. Incluía religión, castellano, ortografía y redacción, geografía e Historia  de Colombia, cívica y cátedra Bolivariana.

 

    2.   Área de Formación Pedagógica, con Pedagogía general, metodología, legislación escolar, Higiene Escolar y recursos educativos.

 

    3.   Conocimientos  sobre la ruralidad: Incluía Agricultura teórica y práctica, agrimensura, zootecnia, sanidad vegetal, contabilidad agrícola y Economía  del Hogar.

 

    4.   Área de Expresión  Artística Con: Dibujo, trabajos manuales, educación física, música y canto.

 

    5.   Área de extensión a la comunidad donde se estudiaba la enfermería, servicio social y educación para adultos.

 

    La formación del Normalista Rural se caracterizaba por una acentuada formación en ética y moral, como un camino para la búsqueda de la perfección en el comportamiento del Maestro que debía impactar en la población Rural, en tal sentido la religión  era la asignatura de enlace de toda su formación.

 

    Los días sábados se destinaba a los Seminarios Pedagógicos, donde se hacían tertulias sobre la vida y obra de los grandes Pedagogos para que sirvieran de modelo en la formación del Maestro. Además  se escuchaban las dificultades en las prácticas pedagógicas para recibir orientaciones por parte de los docentes encargados de la formación del Maestro. Las horas de la tarde, se destinaban a desarrollar proyectos con la comunidad rural como alfabetización y mejoramiento de los caminos veredales, con las organizaciones campesinas.

 

    El método de trabajo se fundamentaba en los Centros de Interés y la Pedagogía Activa debido a la  influencia de Jhon Dewey, que estimulaba la elaboración de proyectos y el conocimiento del medio natural, de tal manera que la enseñanza buscaba vinculara a los niños con su realidad, para que no fuera un condenado de la clase teórica y por lo tanto se utilizaban las excursiones escolares como recurso educativo

 

    La Práctica Pedagógica era un campo aplicado de las áreas del currículo para demostrar el desempeño profesional del futuro Maestro y estaba constituida por:

 

    ·        Una  Fase de Observación Pedagógica. Allí el practicante por una vez al mes realizaba un tipo de monitoria  didáctica, colaborando con el director de grupo en la corrección de tareas, preparación de material didáctico y una observación de una clase guía desarrollada por el Docente

 

    ·        Práctica  Integral. Durante una semana cada mes, el practicante realizaba una inmersión en la escuela rural desempeñándose en todas las actividades de un Docente.

 

    Como anécdota histórica, recuerdo que escribí  para solicitarle al Gobernador de la época Eduardo Cote Lamus, - Autor  del Poema  ¨Los Estoraques¨ - para que me nombrara de Maestro en alguna Escuela de Vereda, pero nunca recibí tal nombramiento, porque desde ya había que hacer enlace con la clase política para ser nombrado.

 

    Meses después, Eduardo Cote Lamus murió en un accidente automovilístico y  mientras seguía esperando mi nombramiento de Maestro   dije a mis familiares: "Hoy la literatura nacional se ha vestido de luto, pero más las escuelas rurales por no haberme nombrado como Maestro de vereda.

 

    Recuerdo a mi padre que venía de la finca Casa Blanca, para participar de mi triunfo académico, al ver mi diploma exclamo:" Nunca pensé que un hijo de campesino, llegara a ser Maestro de Escuela Rural, menos que naciera en la Casa Banca sin ser hijo de Presidente Americano".

 

 

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    Finca la Cuadra

 

    Firavitoba, enero 14 de 2014.