LA UPTC MI ALMA MATER

Una Crónica de la Ciudad Universitaria

Daniel Quintero Trujillo

 

 

La Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, UPTC. Es una institución de Educación Superior que tuvo sus orígenes en la antigua Escuela Normal de Tunja, cuando en  1928 el Alemán Julius Sieber creó los cursos de especialización para los Normalistas, dando origen a la primera Facultad de Educación en Colombia.

 

A ella, llegué en el año 1966 para realizar mis estudios de Psicopedagogía y Filosofía por un tiempo de 4 años y posteriormente, en 1971, regentar el cargo de profesor universitario durante 40 años, tiempo que estuve dedicado a la docencia, investigación, escribiendo, participando en el gobierno universitario, unas veces como director de carrera, Representante al Consejo Superior, Secretario Académico y Decano de la Facultad de Educación. Para esa época ya se había creado el sistema regional universitario con sedes en las principales poblaciones de Boyacá para facilitar el desarrollo cultural de sus habitantes.

 

Me había retirado de su campus hacia 5 años, ya que debía de gozar del Sagrado derecho a una pensión como trabajador de la Cultura.

 

Al regresar ese 28 de Noviembre, con el único propósito de escuchar la Conferencia  El ARTE DE LA CALLE. UN BAZAR DE LO EFIMERO que dictaba del Filósofo y Poeta Carlos Fajardo Fajardo, quien me había invitado, al llegar con mi señora Alicia González Aponte, a quien conocí en esos claustros, encontré, imaginariamente; sentados en las 14 escalinatas de ingreso a la Institución a mis antiguos compañeros de estudios, entre ellos Maye Montoya hermana de los insignes pedagogos Nabor y Vicente Montoya, Juan Camargo Guerra mi padrino de Matrimonio, docentes, compañeros de trabajo encabezados por el Maestro de Maestros Guillermo Rodríguez  y Efraín Coley  Acosta, a los estudiantes nacionales y extranjeros que formé, durante cuatro décadas.

 

Al verme llegar, se pusieron de pie y después de aplaudirme uno de ellos, de piel blanca y ojos zarcos, tenía un cigarrillo prendido, entrelazado en los dedos de su mano derecha, era el Poeta  de la Generación Desencantada José Manuel Arango, el profesor de Filosofía quien me hiciera leer las Monadologías de Gottfried Leibniz, como canto a la unicidad del mundo, en representación de todos tomo la Palabra para decirme con voz fuerte y orgullosa". ¡Bienvenido Nuevamente, todo buen hijo regresa a su casa!. Todavía en estos claustros se escuchan sus enseñanzas, porque sus escritos seguirán hablando por usted no importa donde se encuentre, las páginas de la historia de esta universidad han registrado su vida y su obra,  felicitaciones por seguir vigente, siempre dispuesto a aprender. Luego terminó recitando su poema:

 

PRESENCIA.

  (Versos 1 y 5)

Si estoy, está conmigo,

Si me atareo en mis asuntos,

Me sigue.

Ojea por sobre mi hombro si leo,

Atisba por sobre mi hombro si hago.

  

Si estoy estás conmigo./

Hago, pues, que voy y vengo/

Si vengo viene/

Hago que estoy,/

Hago que hago/

 

Que  me atareo en mis asuntos"… 

Después, cada uno se ocultó para volar como el pensamiento: unos al infinito para seguir su descanso eterno y otros a los diferentes lugares de la geografía nacional a continuar la sagrada tarea de enseñar y  orientar... Yo solo les dije: Gracias, ¡Están en mis Recuerdos!

 Me dirigí de inmediato al Aula de la Biblioteca Central denominada Juan  Clímaco Hernández, en memoria del creador del movimiento pan-indianismo y defensor de la tesis que los indios deben luchar por lograr sus propias formas  sociales e identidad cultural.

 En ese recinto escuché la citada conferencia, que también era transmitida por la Radio universitaria FM, los planteamientos se centraron en formular como hipótesis de trabajo que el arte callejero representado en los grafitis, música, teatro es propio de una cultura de rebeldía, con el propósito de llamar la atención a la democratización de la cultura, unas veces porque las instituciones educativas no generan espacios para ello,  otras en protesta por las incongruentes políticas de estado en proporcionar los elementos básicos para el desarrollo cultural, científico y académico.

 Este tipo de arte callejero iniciado en la década del 60, es hoy una constante en todos los rincones del mundo.

 El conferencista continúa afirmando que: El arte en el pasado, era elitista, de grandes museos, para culturizar y elevar el espíritu, hoy en la época contemporánea estamos viviendo la expansión del arte, convertido en una estética fugas, es así como en las grandes ciudades se encuentran calles convertidas en un bazar de lo Efímero.

 Es allí donde el poeta se recrea, para aprender de su lenguaje simbólico, la calle no es solo la vía para transitar, sino, un mercado de la expansión de arte, encontrándonos con ventas callejeras, estatuas vivas, para detener el tiempo y llamar la atención del transeúnte que camina impulsado por una economía de consumo y que el artista callejero, aprovecha para subsistir o como una herramienta, para expresar lo que ama.

 Ya de regreso a mi residencia en el Barrio Remansó de Santa Inés y mientras caminaba por el moderno puente sobre el Rio Corfacá, o la Vega con 5 escalones, para subir y bajar, iguales a mis años de ausencia, volví a  reflexionar sobre mi alma MATER, cada día más vigente y posesionada de un prestigio nacional e internacional, por cuanto tiene ganada su acreditación Institucional y todos sus programa de pregrado y postgrado, incluyendo los Doctorados en Historia de la Educación, Lenguaje y Cultura, con acreditación de Alta Calidad.

Observé las nuevas construcciones de los laboratorios, el ir y venir de sus veinticinco mil estudiantes, procedentes de todas las regiones del país.  Enseguida afirmé que el escudo de la UPTC. Es una excelente representación de su misión: El águila con las alas abiertas indicando el largo vuelo de su prestigio como Universidad, la cabeza y el pico como símbolo del conocimiento logrado a través de la  investigación y sus dos patas descansando en una hilera de ladrillos con el lema: Edificamus Futurum.

 Gracias a este nuevo encuentro, hoy he vuelto a abrir las aulas de clase que las tenía cerradas en mi alma, por sentimientos de nostalgia… Siempre estaré cerca de Ti, eres Gloriosa, te amo con  profunda pasión  porque me acogiste en tu seno, para darme a beber tu ciencia peremne e imprimir en mí tu sello Institucional.

  

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 Campus de la Ciudad Universitaria

 Tunja, noviembre 28 de 2013