Día 41 de la Cuarentena.


Mayo 3 del 2020

IMPACTO DE LA CUARENTENA EN LAS PRÁCTICAS RELIGIOSAS



Hoy 3 de mayo en muchos países del mundo se conmemora el Día de la Santa Cruz, un día especial para pedirle a Dios su protección en esta pandemia y que la Cruz sea el símbolo que nosotros los  católicos, seguidores de Cristo, nos acogemos para que nos libre del Coronavirus.

Esta  pandemia  del COVID -19  ha impactado en las prácticas religiosas como la cancelación de las celebraciones religiosas, peregrinaciones y el cierre de los seminarios de formación de sacerdotes.Muchas  templos están celebrando la Santa Misa "a solas con Jesus " y con transmisiones por las emisoras locales o  el alto parlante de la iglesia, como en la población de Firavitoba Boyaca, para que los fieles con fe profunda sigan la celebraciones Eucarísticas .

A medida que las autoridades sanitarias  recomiendan evitar los contactos innecesarios que puedan provocar una infección por COVID-19, la situación está llevando al distanciamiento social y al auto-aislamiento.

Desde el inicio de la pandemia, en nuestro país se han promovido medidas preventivas que han llevado a que en las iglesias no se pudiera dar la paz de mano, ni beso, sino una venia; había que recibir la comunión en la palma de la mano y guardar un metro de distancia entre las personas. Todo esto era un poco extraño pero había que hacerlo.A raíz de estas medidas, las comunidades religiosas de todo el mundo están modificando responsablemente sus prácticas religiosas , trasladando las reuniones de la comunidad a Internet y orando para pedir a Dios para que nos proteja del Coronavirus.

En términos generales, la iglesia ha tenido que repensarse en los ritos, por ejemplo recordemos la  imagen impactante de la bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco  en la Plaza de San Pedro vacía. El Santo Padre  reza, ante  el Cristo Crucificado que los romanos llevaron en procesión en 1522 contra la peste, frente a él, una imagen de Roma sin gente, un lugar vacío, símbolo de todas las víctimas y las personas infectadas que luchan por sus vidas. Eso  fue algo nunca visto. Sin embargo, el mundo católico estuvo conectado a través de la televisión y las redes sociales. Entonces, la pandemia ha afectado la vida de la Iglesia pero ésta ha sabido aprovechar los medios de comunicación para hacer su reingenieria teológica y continuar su evangelización.

Desde un punto de vista humanitario muchas comunidades  religiosas han colaborado con las poblaciones vulnerables realizando donaciones económicas, de material sanitario o de alimento a las áreas afectadas, e incluso han ofrecido pruebas gratuitas de COVID-19 al público, en otros casos han ofrecido asesoria psicológica y espiritual a las personas que se encontraban solas durante la cuarentena. También se pusieron a disposición de las autoridades civiles edificios religiosos para su uso como albergues u hospitales improvisados.

Los católicos y otras  religiones se han reunido para rezar por el fin de la pandemia de COVID-19, para que Dios ayude a los afectados y dé a los médicos y científicos la sabiduría para combatir la enfermedad;

En medio de esta emergencia sanitaria , hemos seguido los noticieros informando sobre un número de sacerdotes muertos por el Coronavirus y como humanos levantamos los ojos al cielo para preguntarnos porque está sucediendo esta pandemia del COVID -19 ?  La repuesta nadie la tiene , pero es una oportunidad para plantearnos nuevas formas de comportamiento que beneficie la humanidad. El virus lo está cambiando todo: la salud, la sociedad, la economía y la fe. En este sentido  las iglesias de todo el mundo tuvieron que reorientar sus prácticas religiosas  ante algo que se sale de las manos y de la razón: cerrar sus puertas y entregar los mensajes de Dios a través de la TV, adoptar las nuevas tecnologías de comunicación : empezar a transmitir en directo las misas y los eventos a través de las redes sociales, radios y algunos canales de televisión.

Ante la realidad que viene causando la pandemia del coronavirus a nivel nacional, la Conferencia Episcopal de Colombia hizo varios llamamientos a la comunidad de feligreses, a empresas, organizaciones, voluntariados, bancos de alimentos, y en especial a toda la sociedad colombiana invitándonos a conservar la unidad del país en torno a las autoridades que hemos elegido, las cuales deben contar con el respaldo de todos los ciudadanos; no hay cabida en este momento para polarizaciones y divisiones por cuenta de intereses ideológicos o particulares, solo existe el compromiso de amar al prójimo y cuidarnos para salir bien librados de esta pandemia.

Siendo fieles al evangelio sigamos con profunda fe en Dios , El No  nos abandonará  en esta emergencia sanitaria, nos llevará a un nuevo amanecer con salud y prosperidad , solo oremos diciendo :

"Santa Cruz haced que alumbre el camino de la salud"
Adorémoste Cristo y te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimisteis al mundo".

 

 

Día 41 de la Cuarentena.
Mayo 3 del 2020

          IMPACTO DE LA CUARENTENA EN LAS PRÁCTICAS RELIGIOSAS

Hoy 3 de mayo en muchos países del mundo se conmemora el Día de la Santa Cruz, un día especial para pedirle a Dios su protección en esta pandemia y que la Cruz sea el símbolo que nosotros los  católicos, seguidores de Cristo, nos acogemos para que nos libre del Coronavirus.

Esta  pandemia  del COVID -19  ha impactado en las prácticas religiosas como la cancelación de las celebraciones religiosas, peregrinaciones y el cierre de los seminarios de formación de sacerdotes.Muchas  templos están celebrando la Santa Misa "a solas con Jesus " y con transmisiones por las emisoras locales o  el alto parlante de la iglesia, como en la población de Firavitoba Boyaca, para que los fieles con fe profunda sigan la celebraciones Eucarísticas .

A medida que las autoridades sanitarias  recomiendan evitar los contactos innecesarios que puedan provocar una infección por COVID-19, la situación está llevando al distanciamiento social y al auto-aislamiento.

Desde el inicio de la pandemia, en nuestro país se han promovido medidas preventivas que han llevado a que en las iglesias no se pudiera dar la paz de mano, ni beso, sino una venia; había que recibir la comunión en la palma de la mano y guardar un metro de distancia entre las personas. Todo esto era un poco extraño pero había que hacerlo.A raíz de estas medidas, las comunidades religiosas de todo el mundo están modificando responsablemente sus prácticas religiosas , trasladando las reuniones de la comunidad a Internet y orando para pedir a Dios para que nos proteja del Coronavirus.

En términos generales, la iglesia ha tenido que repensarse en los ritos, por ejemplo recordemos la  imagen impactante de la bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco  en la Plaza de San Pedro vacía. El Santo Padre  reza, ante  el Cristo Crucificado que los romanos llevaron en procesión en 1522 contra la peste, frente a él, una imagen de Roma sin gente, un lugar vacío, símbolo de todas las víctimas y las personas infectadas que luchan por sus vidas. Eso  fue algo nunca visto. Sin embargo, el mundo católico estuvo conectado a través de la televisión y las redes sociales. Entonces, la pandemia ha afectado la vida de la Iglesia pero ésta ha sabido aprovechar los medios de comunicación para hacer su reingenieria teológica y continuar su evangelización.

Desde un punto de vista humanitario muchas comunidades  religiosas han colaborado con las poblaciones vulnerables realizando donaciones económicas, de material sanitario o de alimento a las áreas afectadas, e incluso han ofrecido pruebas gratuitas de COVID-19 al público, en otros casos han ofrecido asesoria psicológica y espiritual a las personas que se encontraban solas durante la cuarentena. También se pusieron a disposición de las autoridades civiles edificios religiosos para su uso como albergues u hospitales improvisados.

Los católicos y otras  religiones se han reunido para rezar por el fin de la pandemia de COVID-19, para que Dios ayude a los afectados y dé a los médicos y científicos la sabiduría para combatir la enfermedad;

En medio de esta emergencia sanitaria , hemos seguido los noticieros informando sobre un número de sacerdotes muertos por el Coronavirus y como humanos levantamos los ojos al cielo para preguntarnos porque está sucediendo esta pandemia del COVID -19 ?  La repuesta nadie la tiene , pero es una oportunidad para plantearnos nuevas formas de comportamiento que beneficie la humanidad. El virus lo está cambiando todo: la salud, la sociedad, la economía y la fe. En este sentido  las iglesias de todo el mundo tuvieron que reorientar sus prácticas religiosas  ante algo que se sale de las manos y de la razón: cerrar sus puertas y entregar los mensajes de Dios a través de la TV, adoptar las nuevas tecnologías de comunicación : empezar a transmitir en directo las misas y los eventos a través de las redes sociales, radios y algunos canales de televisión.

Ante la realidad que viene causando la pandemia del coronavirus a nivel nacional, la Conferencia Episcopal de Colombia hizo varios llamamientos a la comunidad de feligreses, a empresas, organizaciones, voluntariados, bancos de alimentos, y en especial a toda la sociedad colombiana invitándonos a conservar la unidad del país en torno a las autoridades que hemos elegido, las cuales deben contar con el respaldo de todos los ciudadanos; no hay cabida en este momento para polarizaciones y divisiones por cuenta de intereses ideológicos o particulares, solo existe el compromiso de amar al prójimo y cuidarnos para salir bien librados de esta pandemia.

Siendo fieles al evangelio sigamos con profunda fe en Dios , El No  nos abandonará  en esta emergencia sanitaria, nos llevará a un nuevo amanecer con salud y prosperidad , solo oremos diciendo :

"Santa Cruz haced que alumbre el camino de la salud"
Adorémoste Cristo y te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimisteis al mundo".

 

DANIEL QUINTERO TRUJILLO.