POR LOS CAMINOS DEL LLANO DEL TABACAL

DANIEL QUINTERO TRUJILLO

Educador y Escritor

 

 

 

Eran los tiempos de la independencia y  en las montañas de la serranía del Catatumbo se habían establecido un grupo de personas que pertenecían al partido de la Sangre o cantón regional, que tenían como guía espiritual al obispo   de Santa Martha monseñor José María Estévez Cote, quien en una visita pastoral, con propósitos de evangelización, arribo a asas montañas, encontrándose con un grupo de pobladores que habitaban en casas de bahareque, con techos de paja cercano a un llano donde sembraban Tabaco para elaborar los cigarros que consumían con frecuencia  para evitar así la  picadura de mosquitos  y amortiguar el frío de las noches que caracterizaba la montaña, razón por el cual lo denominaban el Llano del Tabacal.

 

 

 

Fue en ese lugar donde un 5 de noviembre de 1829 el Excelentísimo obispo en unión con los ciudadanos Tomás Aquino Bonet, José Barranco y José  María Solano Pérez, decidieron fundar una parroquia que sirviera de centro espiritual y habitacional, el nombre que escogieron en común acuerdo fue el de San José de Cote como un homenaje al esposo de la Virgen María, símbolo del hombre bueno, trabajador y del obispo pastor espiritual de la comarca.

 

 

 

Un mes después en la ciudad de Ocaña ante notario público registraron el acta de fundación donde se comprometían a construir la iglesia, Casa del señor Cura y la cárcel para que los jueces tuviese donde recluir a los que delinquieran, aportar cien pesetas anuales como colaboración al funcionamiento parroquial, los gastos que ocasionará la cofradía o hermandad de la virgen de Torcoroma su primera patrona, las ánimas benditas y santísimo Sacramento del altar.

 

 

 

Como don José Barranco, uno de los cofundadores, no sabía firmar, utilizaron un vecino que pasaba por una calle de Ocaña para que estampara su firma por él, lo que en el derecho notarial se conociera como firma a ruego.

 

 

 

En esa época el analfabetismo era un fenómeno constante en la región por carencia de instituciones educativas; con el auge de la educación y Escuelas Normales que preparaban Maestros como instrumentos para mejorar la instrucción popular, se fundó  en 1870 la primera escuela pública para la instrucción de los niños.

 

 

 

Las dotes de liderazgo y hombre organizado de Don José María Solano Pérez, fue motivo por el cual los vecinos lo escogieron para que asumiera como primer alcalde comprometiéndose en adelante dirigir el desarrollo de la comarca y trazar las nuevas calles y carreras.

 

 

 

Mientras tanto el poblado permanecía de noche en la oscuridad, solo iluminándose con velas o lámparas de aceite de higuerilla y las fogatas con leña que los corregidores realizaban en puntos estratégicos para la iluminación de los que acostumbraban a visitar a los vecinos y entonar canciones acompañados de sus requintos y guitarras.

 

 

 

Cuenta la historia oral que cuando los campesinos se dirigían los domingos a participar en los oficios religiosos, solían decir a sus vecinos que iban para Cote, termino simplificado que usaban para identificar con sentido de pertenencia a la parroquia donde eran oriundos.

 

 

 

Fue en 1830 en remembranza de la Convención de Ocaña reunida en abril de 1828, que sus moradores decidieron cambiarle el nombre por el de San José de Convención, perteneciendo  a la Provincia de Ocaña y desde 1910 como un municipio, del Recién creado Departamento Norte de Santander.

 

Las velas, lámparas y la noche de luna llena siguieron iluminando a Convención hasta el año de 1917, cuando se compro un motor Disel que fue instalado en la casona de la quebrada san Juan llamada "La Planta" donde se generaba la energía eléctrica para brindar iluminación durante dos horas nocturnas. Entre las anécdotas del momento se relataba que los encargados de la planta cuando era el tiempo de pagar el servicio de la luz, prendían por unos minutos en las horas del día y en la noche hacían apagones rápidos en señal que se debía pagar el servicio de alumbrado con urgencia antes de que la autoridad municipal diera la orden de cortarla.

 

Todos estos avances le merecieron a Convención por parte de los que gobernaban el Departamento el título de Ciudad promesa y fue así como en 1961 construyó en el sitio del Hoyo, cercano al río Catatumbo la Hidroeléctrica del mismo nombre, que comenzó a generar luz en forma permanente, siendo necesario el cambio de las redes de conducción internas y externas. El municipio se dinamizó económicamente, ya que muchos ciudadanos como Abelardo Osorio montaron sus almacenes eléctricos, donde los convencionistas encontraban el alambre, toma corrientes, apagadores y fusibles para los contadores que eran aparatos novedosos.

 

Los habitantes ya tenían tema y motivos para continuar viviendo y soñando con arreglar sus casas, mientras los niños de noche en las calles iluminadas, formaban pandillas que armados de caucheras se desplazaban de calle en calle dañando los bombillos, porque para ellos era algo llamativo y la escuela  posiblemente no realizó un proceso de ambientación para asimilar los nuevos cambios tecnológicos.

 

Este sistema de alumbrado permanente terminó con la leyenda de los niños que se asustaban con la luz corredora, que ellos identificaban como animas en pena, pero eran luciérnagas que con la luz de noche no se veían.

 

Era interesante observar cómo la vida social ampliaba sus horizontes, los jefes de hogar compraban los radios marca Phillips para escuchar  la radionovela el derecho de nacer, Tarzán el Hombre de la selva, noticias y música de emisoras venezolanas como Ecos del Torbe y la voz de Maracaibo, porque las emisoras nacionales carecían de potencia, además, a los radios se les anexo el tocadiscos que fue aprovechado en tardes de domingos por las familias para celebrar  los cumpleaños de sus hijos al son de los de acetatos.

 

Como escritor sigo utilizando la denominación del Llano del Tabacal para referirme a Convención, porque el nombre me genera bellos recuerdos y sentimientos  de gratitud para con los antiguos pobladores que transitaron por caminos veredales  creando historias y dejando huellas de progreso, para que hoy  sigamos transformando el municipio y disfrutando lo que ellos nos dejaron como herencia.

 

This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it..

 

Tunja, julio 22 del 2016.