ECOS DE LA CUADRA N° 58

LA IGLESIA DE FIRAVITOBA “MAGNA OBRA”

DANIEL QUINTERO TRUJILLO

EDUCADOR Y ESCRITOR

 

Fue el 8 de diciembre del año de 1873, día de la Inmaculada Concepción, cuando el doctor IGNACIO RAMÓN AVELLA GRANADOS, un Forastero oriundo de Floresta nombrado párroco del municipio de Firavitoba, congregó a los fieles para bendecir la primera piedra que había sido colocada el 5 de noviembre para la construcción del templo y así reemplazar la iglesia Franciscana que tiempos atrás había sido deteriorada por  una ola invernal.

 Este insigne sacerdote  se dio a la tarea de construir la monumental catedral de piedra con planos traídos  de Europa por un sobrino suyo. Los relatos históricos refieren en sus inicios que estaba destinada para construirla en la parroquia de Nobsa, pero en esa localidad los habitantes  desistieron de los  planos por el inmenso trabajo que implicaba su construcción, ya que no se terminaría con el paso de los siglos.

 El Reverendo Padre Avella, más que edificar una obra en concreto estaba dando significación a la profunda Fe Católica de los Firavitobenses y realzando la participación del trabajo comunitario para dejar una edificación sagrada dedica a Dios y a los Oficios Divinos. 

 En este lugar el Señor está presente y recibe nuestras plegarias, tal como él lo ha dicho: "Donde están dos o tres congregados en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos" (Mt. 18:20). Por eso se puede decir que El Templo es un pedacito del Cielo en la tierra, o una isla del Reino del Cielo donde se encuentra sepultado el insigne sacerdote.

 El reverendo Padre Avella con su vocación de arquitecto, en los tiempos de descanso de su quehacer evangélico, orientaba a los maestros de obra, ayudando a interpretar los planos, coordinando la consecución de la madera y piedra que traían de las Canteras del Ocán  y regiones circunvecinas, para transportarla a lomo de mula.

 Este Sagrado lugar es y seguirá siendo el centro de la vida espiritual de los Hijos de Firavitoba. En él se ha realizado el nacimiento espiritual de los pobladores, aquí hemos recibido el Santo Sacramento de la Eucaristía, que nos da la vida eterna, la bendición para la vida familiar (en el Sacramento del matrimonio), aquí familiares y amigos hemos acompañado a los fieles difuntos en camino a la eternidad para que disfruten de la Pascua del señor.

 En la memoria de los habitantes, aun permanece el recuerdo del temblor  del 19 de enero de 1995, cuando se destruyeron las torres de la iglesia y que fue reconstruida en 1999 con la solidaridad de  los habitantes que coordinados por el sacerdote  Hamsy Daniel Castelblanco, se realizaron bazares, rifas, ventas de empanadas y donaciones y se utilizaron las mismas piedras derribadas, con profunda Fe cristiana; herencia espiritual, que dejara el Santo Sacerdote Ignacio Ramón.

 Quienes se detienen a observar el Templo Sagrado, aún sin profundizar en el estilo arquitectónico, porque se requiere para ello conocer el arte religioso, pueden observar cerca de un centenar de columnas en piedra superpuesta y pegadas con calicanto que han sostenido a través de los años la obra insigne de los pobladores de Firavitoba, hoy icono y orgullo de la población.

 Después del fallecimiento del Padre Avella ocurrida el 8 de Julio de 1901, los diferentes sacerdotes en su tarea de orientar la vida espiritual de los pobladores, han dedicado grandes esfuerzos, para avanzar en la terminación del  grandioso templo; basta recordar como el Padre Abdénago Zambrano contrató a los Maestros don Gregorio Nacianceno Gómez Salamanca y su hermano, para continuar la construcción del templo que se había paralizado por varios años. Fue el padre Marco Julio García que el 6 de enero de 1946, celebró la bendición de la primera torre. Hoy en pleno siglo 21 el Padre Jaime Vargas apoyado por sus fieles sigue adelante la tarea para la terminación del templo, unas veces rescatando el servicio el Altar Menor elaborado en Madera, otras restaurando el techo y el cielo raso deteriorado por el paso del tiempo y ahora exhibiendo en el altar Mayor las imponentes sillas del coro de estilo pontifical, para dar asiento a los jerarcas invitados en las ceremonias concelebradas, motivando a los fieles a dejar 17 vitrales con paisajes bíblicos y una moderna sacristía, cambiar el piso y así dejarla en la lista de espera, para que el Romano Pontífice, reconociendo su importancia espiritual, arquitectónica e histórica le otorgue la distinción de Basílica y con este título, tenga el privilegio de dedicarse a promover la formación bíblica y religiosa de los fieles, como el estudio, divulgación de los documentos del Sumo Pontífice; tener la concesión de poseer su propio escudo y exhibir las insignias pontificias.

 Mientras esto sucede y como signo premonitorio de bendición, bajo la intercesión de la Virgen de las Nieves, nuestro templo ha sido elegido providencialmente como Iglesia para vivir y ganar el Jubileo en el año de la misericordia, que inicia el 8 de diciembre del 2015, con la apertura de la Puerta Santa en el Vaticano.

 Desde  su tumba en este lugar sagrado, el Doctor Ignacio Ramón Avella, sigue vigilante del templo y nos ha dejado como lección que: Una obra grande del mundo terrenal, es insignificante ante los ojos de Dios, pues solo basta tener la valentía de trabajar con esmero por el bienestar de la gente, Dios nos aumentará nuestra fe y fortaleza para realizar obras monumentales, sin que pueda ser destruida, porque su construcción está enclavada en la mente y el corazón de todas las generaciones.  

 

 DANIEL QUINTERO TRUJILLO.

 

www.danielqt.com

 

Firavitoba, diciembre 8 del 2015.