UN PASEO AL POZO DE LA LLAVE

 

Daniel Quintero Trujillo.

 

Escritor de Cuentos Cortos.

 Cuando llegaba la tarde del domingo,los escolares del Llano del Tabacal se dedicaban a desarrollar sus tareas en las diferentes asignaturas,entre ellas estaba la actividad de Castellano, donde se debía relatar el paseo realizado al Pozo de la Llave..

 

El niño Juanantonio, comenzaba el relato recordando el avío preparado para disfrutar en el paseo del miércoles,de tarde Deportiva : siempre se llevaba una botella de Kola con pan y queso; consignaba en el cuaderno de tareas el desplazamiento que hacia en fila india ,por una angosta carretera polvorienta por donde pasa una quebrada con aguas turbulentas que chocan con las piedras inmensa que formaba un pozo profundo , muy cerca del puente por donde a diario transitaban taxis y camiones , que llevaban pasajeros y cargas a los diferentes rincones de la zona del Catatumbo,muy rica en agricultura y yacimientos de petróleo que explotaba la compañía Norteamericana South American Gould Oil Company.((SAGOC)

 

En el lugar los vecinos comentaban que en el pasado, el Inspector de Policía al desvestirse ,dejo caer en la profundidad ,las llaves del cuarto donde recluía al único preso que estaba pagando una condena ,por que al transitar borracho por la calle del Palacio de Gobierno,insulto al señor Alcalde por su incapacidad de realizar una buen administración;acontecimiento que lo obligo a buscar a un cerrajero en forma inmediata ,porque el Juez Municipal llegaría al otro día a darle libertad al preso,por cumplimiento de su condena.Desde ese instante el sitio quedo bautizado como el Pozo de la Llave .

 

Muy cerca al puente ,existía una casucha de bareque,con techos de zíng donde los dueños alistaban melcochas,mangos y naranjas para vender a los escolares,que después descendían por un camino hasta llegar a la hondonada a disfrutar de un baño refrescante "a calzón quitao" por las altas temperaturas del lugar,mientras otros niños ascendían como cabras por las falda de la montaña a buscar los cultivos de Caña de Azúcar para cortar algunasy exprimir su jugo azucarado,tarea que suspendían porque en el camino encontraban zigzagueando culebras, que ellos arremetían con un garrote,matándolas por la cabeza.

 

Cuando el sol de color naranja avizoraba en el horizonte que pronto se ocultaria,los profesores daban la orden de salir para regresar a casa;orden que se cumplia de inmediato y durante el trayecto de la carretera los niños se rascaban las piernas y los brazos por las picaduras de los moscos que abundaban en la orilla de la quebrada.

 

En la noche niño ,Juanantonio deliraba de fiebre por las ronchas y soñaba jugando en una batalla campal, con rifles atacando policías ,lucha que era suspendida cuando la abuelita ,al ingresar al dormitorio con menticol para quitarle la rasquiña,dejo caer el palo de escoba atravesado en el corredor de la casa.

 

Los tiempos pasaron y por la misma carretera polvorienta,con abismos y derrumbes Juanantonio ha vuelto a transitar por el lugar, recordando que en el pozo no sólo quedo la llave de la cárcel,sino también se sumergieron los sueños de profesores y estudiantes ,que siempre añoraban que la compañía Petrolera del Catatatumbo , pavimentara la carretera por donde debía de ingresar el desarrollo sostenible a la población.

 

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Duitama,enero 12 del 2015.