¡GRACIAS DANI…!

    He recibido la más sentida carta que mujer alguna haya tenido en sus manos. Infinitas gracias a Dios que en su bondad me ha regalado al mejor ser humano, con tan amoroso sentimiento.

    Todavía me conmueve leer la carta del Día inolvidable de mi cumpleaños, bella expresión, sorprendente de principio a fin. Cada frase encarna momentos vividos, historias compartidas,  hechos de mi familia, arrullos de amor que desde siempre escucharon mis oídos y ahora tú los traes con pericia para engrandecer mi vida, para dar a conocer a nuestras hijas nuestra historia y compartir con los familiares y amigos invitados “Tu hacer de amor en vida” con constancia, detalles propios en cada etapa y búsqueda de conductas que facilitaran superar las falencias humanas que en ti y en mí aparecen para seguir creciendo.

    Te amo y doy gracias por los valores que me das. Llegaste muy joven a mi vida y a mi familia (22 Años), recibiste el trato y consideración que se da al buen hijo, hermano y esposo. Así mismo nos ofrecieron orgullosos, el amor para nuestras hijas “Nuestra Gran empresa”. Me parece ver a Tere y a Norita, dedicándonos tiempo, esfuerzos y abnegación para colaborarnos, mientras nos dedicábamos a trabajar, aún en época de vacaciones para incrementar nuestras posibilidades económicas y cumplir nuestros proyectos, así  con la organización que dabas a nuestro hogar. Acepté desde siempre la conducción económica porque descubrí en ti la responsabilidad, capacidad de liderar y cumplir nuestros deseos de progreso, hemos contado con el apoyo y participación de mi hermana Noris, a quien siempre has agradecido.

    Gracias Dani. No me cansaré de bendecir al Cielo tanta bondad, espero que pronto pueda releer tu carta sin que las lágrimas me nublen y tenga que encerrarme para acicalarme y presentarme a Ti con el amor de siempre. ¡Yo también te adoro! Y a mis hijas también.

    ALICIA GONZÁLEZ DE QUINTERO