BLANCA NAVIDAD

 

Daniel Quintero Trujillo

Escritor de cuentos cortos.

 

Cuenta la leyenda que el Niño Dios quiso que los habitantes  de una  Aldea, construyeran un pesebre excepcional, como símbolo de la Magnificencia del Padre Eterno.

Para ello, solicitaron a un Maestro, cuyo nombre era semejante al del Papa Sudamericano, con dotes extraordinarias de artista y pensamiento divergente, acompañado de sus ángeles custodios.

Cuando el sacerdote ingreso al templo  a celebrar la santa Eucaristía se encontró con  la  blancura del ambiente... ¡No era el color de la nieve, sino el  Concepto de la perfección! donde La Paz, el amor, la pureza y la inocencia surgían como  el mensaje del nacimiento de Jesús, para construir un mundo sin pecado donde los habitantes pudieran convivir en las diferencias y donde sobrarán  las leyes para ser felices.

Quienes escuchaban el relato, querían saber el nombre de la Aldea, pero un niño  comentó que la Blanca Navidad solo existía en el pueblo más pacífico del Universo, caracterizado por tener una Iglesia construida en piedra, como símbolo de la fortaleza de la Fe cristiana, en cuyo interior albergaba un pesebre sin colores, que invitaba a los  niños a colorearlo con sus sueños, de inmediato los turistas en rutaron su destino navideño hasta encontrar en un hermoso valle: La población de Firavitoba. Observaron en lo alto de una montaña “La Santísima Trinidad”… Con sus manos impolutas de la creación, entregando al Mundo ¡Un Niño inocente y puro con la misión de redimir la humanidad!

En ese pesebre corrían ríos de  leche, para alimentar a los infantes; sus calles estaban pavimentadas como si fueran de algodón, para  que los caminantes sintieran la suavidad en el largo recorrido de la vida. El pueblo estaba ubicado como  el centro del universo, con techos de icopor, iluminado con luz Led, irradiando paz para las naciones, que en el pasado fueron epicentro de conflictos religiosos y socio políticos.

Cuando los visitantes en el silencio del santuario, con sus mentes de críticos artistas contemplaban el escenario ¡Un coro de ángeles  acompañaba a la sagrada familia de Belén! Cantando  el villancico:

Blanca Navidad:

¡Sos el símbolo de la Paz,

Que el mundo  sueña!

Como regalo del más puro amor

Para qué los niños y los jóvenes

Construyan  un universo de sueños

con  las manos limpias.

Los que vieron creyeron, para que: Como profetas dieran testimonio al prójimo, que la Navidad Blanca era el Regalo del Niño Dios, como señal de  un nuevo amanecer para la geografía Universal, porque la fuerza de la oración, hizo que el imperio del Norte extendiera la mano de amor y respeto  a la isla de Cuba, aislada del desarrollo por medio siglo.

 

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Finca la Cuadra.

 

Firavitoba, diciembre 17 del 2014.