UNA CONSULTA DE EMERGENCIA

 

DANIEL QUINTERO TRUJILLO.

ESCRITOR DE CUENTOS CORTOS

 

 

 Don Teodoro, era un agricultor radicado en la serranía del Catatumbo, donde la tierra emana destellos nocturnos, en el cielo se observan relámpagos  como consecuencia de los gases salidos de los yacimientos de petróleo que en el pasado eran considerados por los indígenas Barí como una reunión de las luciérnagas para adorar al Creador del Universo. Allí, en la vereda Casablanca, en un cruce de camino entre montes conolor a yaraguá, se dedicó  al cultivo de café, yuca y plátano. Vivía con su familia en una vieja casa de bareque y techo de paja.

 Semanalmente viajaba a la población del Llano de Tabacal para vender los productos agrícolas, como una fuente económica para la subsistencia, en uno de esos viajes preocupado por la salud de su primogénita, al llegar al Camellón, sitio del mercado, escuchó que había llegado un viejo galeno de la región de Montfort en Francia , huyendo de los conflictos de la Segunda Guerra Mundial, que tenia destruidas las ciudades Europeas. Los campesinos comentaban ¡Menos mal, ya nuestros abuelos y los hijos no seguirán muriendo del Cólico Miserere ni de Repente.

Doña Cleofe, una ventera que participaba de la conversación, agregó que en la esquina del parque principal, cerca a la Iglesia, el médico había montado su consultorio y al entrar se leía en una tablilla con letras negras:

 DOCTOR

ROBERT BOUGARD.

MÉDICO DEL PUEBLO.

 No había pasado mucho tiempo de la llegada de este extranjero, cuando la población entera comenzó a visitarlo para consultarlo, era amable ygeneroso, se decía que no solo trataba sus enfermedades físicas, sino del alma.

 La aldea estaba llena de zancudos, los niños jugaban en las calles empedradas por donde corrían charcos de aguas residuales porque no había alcantarillado, al levantar el sol los olores eran nauseabundos, el agua contaminada, era utilizada para preparar los alimentos, los niños de figura esquelética, barrigones por oxiuros, jugaban a pie descalzo, se decía que tenían sabañones, padecían de paludismo, mientras los adultos presentaban erupciones  de piel como si fueran llagas

El médico  Bouguard, ¡Tenía una gran tarea por desarrollar! Al observar tanto problemas de ambiente: supo que las enfermedades que eran ocasionadas por el subdesarrollo de la población, comenzó a atender consultas, les pedía la orina que llevaban en un frasco de vidrio, dialogaba con el enfermo o escuchaba al que iba a comentarle el caso de algún enfermo, que por la distancia no podía llegar hasta su consultorio y terminaba recetando curaciones con pastillas desulfatiasol, hierbas medicinales como: Yerba buena, toronjil, paico, llantén y flores de saúco. Luego complementaba el tratamiento con las visitas permanentes a los hogares haciendo las veces de psicólogo, ya que escuchaba los problemas sentimentales y para ellos había  buenos consejos que orientaban al enfermo a cambiar su comportamiento por una  actitud más positiva frente a la vida.

El paciente después de pagar los honorarios y tener alivio de sus males,regresaba al consultorio acompañado de tortas caseras, queso, huevos  o gallinas, en señal de agradecimiento... Era  el mejor regalo para el Médico francés.

 En el Llano de Tabacal no existía el laboratorio clínico como medio de diagnóstico, los centros urbanos de mayor desarrollo quedaban a miles de kilómetros de distancia, entonces el galeno tenía que recurrir a observa el iris de los ojos, auscultar al paciente  alrededor del bajo vientrey  con un viejo reverbero de alcohol, que tenía cerca al escritorio hervía la orina, después de analizarla, ya fuera transparente, turbia o con sedimentos, siempre terminaba  detectando problemas estomacales, infecciones en las vías urinarias y riñones que curaba con agua  deCaléndula, Llantén  o Diente  de León. A los niños barrigones y flacos los trataba con la hoja de Paico, de olor a purgante para  desparasitarlo yluego le formulaba un reconstituyente de vino de Carne  y Hierro,complementado con comidas abundantes de hortalizas.

 Al regresar de una visita médica familiar, entró  a la oficina del señor Alcalde para recomendarle que era urgente la construcción  del acueducto con agua potable para el pueblo y el alcantarillado para las aguas residuales, así como, era urgente una fumigación general a  los diferentes rincones del poblado con D .D.T. para eliminar ratones,cucarachas, gérmenes contaminantes del ambiente que estaban perjudicando la población causando piojos, tifoidea y  muerte infantil.

 Cuando el Doctor llegaba a su residencia, lo esperaba Don Teodoro que traía una muestra de orina de una niña que deliraba por la fiebre intensa,tenía, diarrea y pérdida de apetito. Después  de observar la orina, le dijo:¡Oh amigo! ¿Tiene usted caballo? Si, Doctor. Pues monte rápido su jumento y no se detenga, porque en pocas  horas su hija estará muerta ...tiene una avanzada Tifoidea.

Don Teodoro con lágrimas que le escurrían por sus mejillas, como una expresión del dolor de su corazón montó rápido en su caballo y a la velocidad del viento, atravesó caños, quebradas y montañas, cuandoDoña Socorro, su señora, escuchó el relinchar del animal, el ladrido de los perros que estaban en guardia, salió corriendo con su hija desgonzada en los brazos.... minutos antes, había entregado su alma a Dios por culpa de la insalubridad de la región.

Fueron muchas las campañas preventivas de salud que este médico francés emprendió por los campos y poblados, recomendaciones paracultivar hierbas medicinales, para hacer infusiones como bebedizos para una buena digestión de los alimentos, evitar el consumo de  bebidas alcohólicas y fermentadas para evitar la embriaguez  y actos de violencia,hervir el agua antes de consumirla, para eliminar bacterias, impulsar en el gobierno de la aldea, programas para una sana diversión de los habitantes, la construcción de un hospital, atendido por estudiantes de Medicina de la capital... Ese día comenzó a renacer la esperanza de nuevo amanecer para la salud de los aldeanos, aliviando las enfermedades y prolongando la existencia de sus pacientes.

Hoy los habitantes  del Llano del Tabacal recuerdan agradecidos aMonseur BOUGARD,   por haberlos curado de la enfermedad delsubdesarrollo, siempre haciendo su tarea como un verdadero Médico del pueblo.

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Finca La Cuadra

 

Firavitoba, Agosto 4 del 2014.