UNA PELÍCULA CON LOS OJOS BIEN CERRADOS.

 

DANIEL QUINTERO TRUJILLO

ESCRITOR DE CUENTOS CORTOS.

 

 

 

En los años 50, cuando aún no existía la Televisión ni el internet, era costumbre en los pueblos de Colombia, asistir a la plaza pública en las horas de la noche para ver una película Mexicana generalmente de vaqueros conquistando los pueblos del Norte, que  las camionetas comercializadoras de productos farmacéuticos, como El Mejoral, proyectaban en una pared blanca del parque principal, para que los pobladores se divirtieran, así daban a conocer todo lo que venderían en la región.

 

Cuando los citaban para verla, los niños llevaban comestibles como palomitas de maíz, una botella de chicha, acompañada de queso y cuca, para hacer más agradable la velada cinematográfica. ¡Esto era todo un espectáculo de alegría!...

 

El día que llegó la Misión Católica de Sacerdotes españoles, al poblado del Llano del Tabacal para predicar el Evangelio y asesorar espiritualmente a los pobladores, organizaron a los jóvenes para que participarán en las diferentes actividades religiosas, como rezar el Rosario, asistir a la Santa Misa y escuchar  las conferencias de Religión, con el compromiso de participar activamente y así poder ver al final la película como premio. Este ofrecimiento los llenó de alegría porque era otra oportunidad de estar en contacto con imgánes en movimiento

 

Sucedió que al final de la cruzada misional, todos llegaron cumplidos a la parroquia, con sus comestibles, mientras en un salón amplio el misionero los ubica y ordena ¡Apoyar  la cabeza sobre el pupitre y cerrar muy bien los ojos!... Un joven preguntó ¿Cómo será ver  una película con los ojos cerrados?

 

Al momento comenzó la instrucción del sacerdote: Ustedes deben recordar los hechos significativos de sus vidas y muy pausadamente… Los invita a preguntarse  ¿Cómo es el comportamiento que han tenido con sus padres? - con sus hermanos - compañeros - profesores, con los vecinos. ¿Cómo es su relación con Dios? y la asistencia a Misa… ¡Revisen, si han cumplido con cada uno de los Mandamientos de la ley de Dios! … Hubo un instante de silencio…  El cura prosiguió diciendo: ¡Ésta es la Película de sus vidas, que ustedes mismos han construido! Desde este momento, pidan perdón a Dios por sus pecados y hagan el propósito de no volver a cometer errores.

 

Los que estaban allí, salieron Santificados, pero regresaron a su casa llenos de tristeza y furiosos con el Santo Misionero, que dejó como enseñanza… ¡Que la vida está conformada por acontecimientos importantes, que transcurren como una  Película… Donde cada persona es protagonista y estará acompañada de actores y actrices en diferentes escenarios porque todos tenemos una historia que contar!

 

 

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Finca La Cuadra

 

Firavitoba, julio 18 del 2014.