RUMBO A LA HACIENDA

DANIEL QUINTERO TRUJILLO

ESCRITOR DE CUENTOS CORTOS

Era el primer lunes, del segundo semestre del año; se había anunciado la visita  oficial  de los evaluadores del Ministerio de Educación. A la hora exacta de la programación, la Banda Escolar interpreto las notas del Himno Nacional, indicando que la visita oficial había comenzado.

Al finalizar, todo  quedó en silencio, sólo se escuchaba el murmullo de las olas del mar y los lamentos del Rio Grande por abandonar su cauce, para unirse a las cuencas del Atlántico, mientras la brisa marina refrescaba el ambiente.

Los integrantes de la comunidad educativa tenían aspecto de preocupación y por sus cabezas, parecían salir algunas plegarias al cielo, para que todo resultara perfecto. Enseguida: El Rector se dirigió a la Comunidad para informar que el Ministerio de Educación se hacía presente para evaluar la Calidad Educativa.

En el Aula Máxima, decorada como de fiesta, después de las actividades protocolarias, se inició un dialogo de carácter Pedagógico, con el propósito de detectar fortalezas, debilidades y planes de mejoramiento Institucional.

A la media mañana, mientras se iba rumbo al restaurante escolar, para descansar y degustar un café, un  docente de Educación Física, que había llegado tarde, se disculpó, no sin antes explicar que la noche anterior había trasnochado preparando la explicación filosófica que daría de sus programas, al dormirse se profundizó y soñó que los evaluadores le apuntaban con un lapicero cromado que emanaba una luz brillante, quedando al instante muerto en el salón y desde allí, observaba a los estudiantes desplomares uno a uno, por no dar respuestas correctas a los interrogantes de la comisión, enseguida eran ubicados en una canasta plástica para llevarlos a la orilla del Mar. El profesor, como queriendo interpretar el sueño, complementó diciendo, que no era más que preocupación y miedo al proceso evaluativo.

El ambiente de La Hacienda respiraba gran actividad y creatividad, todos los miembros eran como faros que iluminaban con sus respuestas las políticas de formación de un nuevo educador con pertinencia social, identidad y excelencia académica, características éstas que se reflejaban en el trabajo diario en las aulas, biblioteca, laboratorios y gestión administrativa.

Sólo en el cuarto de san Alejo, se encontraban las basuras y las telarañas que antes obstaculizaban el desarrollo y ahora eran Monumento a la Limpieza  Institucional.

Cuando  los  comisionados pasaban frente a los jardines cultivados con plantas de flores blancas y rojas, el jardinero de nombre Bartolo se dirigió a los Evaluadores para preguntarles ¿Por qué no  lo habían entrevistado? ¿Qué quieres que te preguntemos? – Dijo uno de ellos – Con el ánimo de comenzar un breve diálogo. – El jardinero le respondió que lo habían preparado para que informara que su trabajo consistía  en mantener bien cuidada la naturaleza, para crear un ambiente agradable  a  los integrantes de la institución. ¡Muy bien! Respondió el coordinador y agrego – la respuesta nos indica, que tienes sentido de pertenencia institucional. Ahora explícanos ¿Por qué la Institución llevaba el Nombre de La Hacienda? ¡Miren señores! – Eso  no me lo han contado, pero si contemplan a lo lejos, pueden ver matorrales y pesebreras, allí antes  existía cultivos y animales; ahora son salones de clase, donde los estudiantes van a aprender y  los profesores, con sus orientaciones, forman al Nuevo Maestro.

Al cabo del tercer día, cuando el trabajo de la Comisión Evaluadora estaba para finalizar, con un alto concepto  de las fortalezas en el cumplimiento de los fines de la educación, el profesor de Educación Física, hizo sonar la Campana y de inmediato, por los pasillos del edificio, circulaban las marimondas, mono-cucos, grupos de estudiantes recitando letanías, haciendo alusión a la misión institucional mientras las Danzas folclóricas interpretaban la cumbia “La Pollera Colora" una de las canciones más emblemáticas de Colombia inspirada en la Morena Maravillosa, los docentes desfilaban con las libros de su Autoría, en las paredes y en las carteleras se leía algunas frases de Pedagogos Ilustres, como Jean Piaget, Lev Vigostky, Albert Bandura, estrategia que creaba un ambiente pedagógico de orientación Constructivista, indicando que en la Hacienda se estaban formando Maestros  creativos.

En el momento de clausurar la  visita institucional, apareció en el horizonte la silueta de un estudiante  ascendiendo por un muro a conquistar la estrella Roja y Azul que en letras blancas decía "CALIDAD Y EXCELENCIA”, mientras en la parte inferior, un sinnúmero de compañeros como símbolo que la calidad Educativa se construye con la participación de todos.

Ahora la Hacienda es registro vivo de una Escuela Normal Superior que tiene como Misión la Formación de un Educador de orientación Constructivista, estimulando al estudiante para que el mismo genere su propio conocimiento.

 

 

 

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Bogotá, Abril 24 del 2014.