ESA DIRECCIÓN !

 

En una tablilla de aluminio ubicada encima de la puerta, se lee la siguiente dirección:

Carrera 10 N° 2 – 40. Barrio el Tamaco

Convención Norte de Santander – Colombia

Indicando que en esa casa de tapia pisada, de paredes blancas, cenefa, puertas y ventanas verdes, con techos de teja rojiza, rodeada por un andén gigante con una escalinata para facilitar el subir y bajar de los mayores, porque los chicos volaban presurosos a la calle empedrada, para iniciar sus juegos.

 

Mansión de amplios corredores, con patio, bellos jardines y canales que recibían el agua lluvia. Era el albergue de una gran familia, el sitio donde jugaba con mis amigos, de allí salía todos los días a estudiar a la escuela, mi mamá tenía su tienda y Don Teodoro descargaba la mula, repleta de leña, plátano y café.

 

Adentro, se hallaban mis hermanas realizando oficios de casa, además preparaban materiales pedagógicos para enseñar en la escuela. Rosa pedaleaba su máquina Singer para hacer costuras, mientras Helena, preparaba los alimentos que serviría a la mesa.

 

Muy cerca vivían: Campo Elias, Nena Galviz, Pedro Quintero, Marcelino, Lalo Durán, Miguelito Pérez y misia Carmen. En la esquina, a la salida del Camellón estaba Juan mentiras con su carpintería y en la piedra grande estábamos citados en las noches oscuras o en las noches de estrellas y con luna llena a relatar cuentos de miedo, o los que cada uno pudiera inventar.

 

Allí mismo, mis padres recibían cartas de saludo y solicitud de dinero, que contestaban cargadas de amor y sabios consejos.

 

También salieron, la mayoría de mis hermanos rumbo a la Iglesia para recibir la Bendición del Cura y forma un hogar. Esa dirección me trae el recuerdo de las Misas de Aguinaldo, cuando acompañaba a mi madre a las cinco de la  mañana para pedir a Dios bendiciones y llegábamos a las siete, llenos de fe a tomar un tinto.

 

Las paredes fueron mudos testigos de las reflexiones de mi Padre, vigilando los juegos del trompo y la pelota cuyas letras del abecedario, quedaban estampadas en la pared blanca. Un 10 de julio del año 68 ¡Ante su muerte! – la dirección se vistió de luto y cuando ya no se podía vivir en el pueblo por problemas de violencia, con el pesar del alma le dimos el adiós, para seguir rumbo a Ocaña.

 

Esa es la dirección que hoy no olvido, ella me estimula sentimientos de alegría o de  tristeza y está gravada en el corazón, para recibir a los visitantes, amigos y al cartero en los momentos de silencio, cuando me recreo paseando en su pasado.

 

Adiós carrera 10 N° 2 – 40, aun vives en nuestros pensamientos y serás eterna a través de estas letras que escribo.

 

@daniquinterot

 

Finca la cuadra. Firavitoba, agosto 26 de 2013