MARIPOSA A OTRA COSA



Después de muchos años de servicio a la enseñanza, el Profesor logró su jubilación que tanto anhelaba para dedicarse al descanso, ya que se sentía fatigado por el trabajo que venía cumpliendo desde temprana edad.

Una semana después que el Gobierno decretara su Jubilación o Pensión reglamentaria, los compañeros ofrecieron una reunión de despedida, que aceptó gustoso. En las palabras de despedida, le expresaron sentimientos de aprecio como persona dedicada a una noble tarea, sin embargo en el ambiente persistía una pregunta: ¡A qué se va a dedicar?...  Captó que era la angustia expresada por cada uno de los acompañantes que también estaban próximos a seguir los pasos del retiro. La respuesta fue inmediata: ¡A ser Feliz!

Al día siguiente, sin el compromiso laboral, notó que el tiempo no pasaba, abría la puerta de su casa, caminaba por el barrio, regresaba a su biblioteca. Comenzó a sentir preocupación y en su monólogo se planteaba, ¡Perdí mi auditorio, no tengo el reconocimiento social! ¿Qué voy a hacer?... Mientras reflexionaba: observó una mariposa, que se posaba en una flor amarilla para libar su néctar,  luego a otra y otra más sin  detenerse, quizás buscando nuevos horizontes. Se estremeció y en voz alta se dijo, si ese insecto al terminar su tarea en el jardín, toma nuevos rumbos, Debo emprender un camino que me permita no perder vigencia y seguir siendo útil a la sociedad.

Por su mente pasaban las enseñanzas del psicólogo Erick From, sobre la crisis en las diferentes etapas del desarrollo y que de la forma como se solucionen, depende el proceso de adaptación y de la salud mental. También vio la imagen de su maestro: Mr. Goring. Que insistentemente les decía: Al concluir una tarea, deben cambiar de medio, porque quien llega a ser jubilado, puede seguir viviendo a través de otras actividades,  ya que “El Aprender nunca termina hasta que Dios diga basta”.

Al finalizar esa reflexión, busca una agenda y un lápiz para escribir su hoja de ruta y dar comienzo a una enumeración que titula: “Nuevas alternativas en mi edad de retiro”. En ese momento interviene su esposa para recordarle que: “Jubilarse,  es sentirse dueño de su tiempo para distribuirlo como mejor le parezca, en el desarrollo de actividades sin jefes, ni horarios, solo con el interés de aportar experiencias”. Terminada esta observación El, que es experto en la metodología del trabajo prioriza las siguientes variables: Revisión y cuidado de la salud física. Fortalecer vínculos de familia y de amistad. Desarrollo de la Espiritualidad.  Seguir un programa de entrenamiento y desarrollo físico. Conversión de los pasatiempos en actividades laborales. Participar en grupos de voluntariado social. Viajar e incrementar experiencias socioculturales. Realizar talleres que incrementen la memoria y mantengan el cerebro en actividad. Recrearse con el arte, la lectura, la música y la escritura.

Entonces dedujo que “El trabajador se Jubila del trabajo y no de la vida”.  Existen  múltiples alternativas desde la A a la Z – Se ríe por su ejemplo pedagógico – Entendió como dice el Evangelio: “No solo de Pan vive el Hombre”.  A partir de ese momento comparte con sus amadas hijas y sus yernos una estancia,  que a diario embellecen  con el cuidado de los jardines y de los árboles. Recibe con afecto a los amigos y familiares.  Disfruta de los avances de la tecnología.  El despertar es bello, no solo por el verde de los campos, o el trinar de las aves, sino por el contacto permanente con el conocimiento y con los amigos virtuales, además, aprende de los vecinos en la vereda, del comportamiento de las mascotas, de la atención que se da al ganado, las gallinas, las tortugas y los patos,   del diálogo con un papagayo y con la lorita Rita… Tiene una amorosa relación con su Señora. Ahora, siente que es hermoso el compartir cada instante de la vida, caminan por las calles de su pueblo siempre alegres dando Gracias a Dios por su Bondad y finalmente concluye que la jubilación es una etapa activa, para la reinvención y crear perspectivas de futuro.

@daniquinterot                                                       

Bucaramanga julio 30 de 2013.